Capítulo 5 – Explorando Meganisi y llegada a Sivota (Lefkada)
10. Julio. 2023.
A las 9 de la mañana abría la Taverna para el desayuno. A esa hora estaban allí pidiendo una tortilla francesa y un Greek Coffee.
La ruta del día pintaba muy bien. La isla elegida para explorar ese día era Meganisi. El recorrido era: salir de Porto Spilia rumbo al Oeste de Meganisi para hacer la primera parada en una cueva y después navegar hacia el sur de la isla para parar en la cala de Papageorge's cove a comer. Después de comer la idea era navegar hacia el puerto de Sivota, donde podrían cenar y pasar la noche.
Al principio de la travesía no había viento para poder sacar las velas. Usaron el motor una hora hasta que poco a poco el Dios Eolo decidió hacer de las suyas. Cuando el viento se levantó pudieron empezar a jugar otra vez con Mr. B. El trayecto se hizo muy ameno y estaban tan entretenidos jugando que decidieron pasar de largo por la cueva y llegar directamente al sur donde estaba la cala esperada. Así lo hicieron, al cabo de unas dos horitas de navegación pusieron sus ojos en la pequeña cala de Papageorge's cove. No miraron fotos ni sabían exactamente que iban a acabar allí ya que Andreas sugirió el «swim stop» en todo el sur de Meganisi pero no especificó la playa/cala exacta. Ellos decidieron que este lugar era el adecuado. Y así fue, estaban prácticamente solos y el lugar era precioso.
El lateral de piedra era muy rasgado y las líneas verticales que lo conformaban eran preciosas. Hicieron fotos con el móvil y con la cámara, y tras haber fotografiado el lugar desde todos sus ángulos decidieron tirarse al agua. Usaron el Padel Sup para acercarse a la rocosa orilla. Estuvieron buceando un rato hasta que les entró un pelín de hambre. Comieron unos macarrones con salsa de tomate y atún. Tras reposar la comida llegó el momento de coger rumbo a Sivota ya que tenían que estar en el puerto sobre las 5 de la tarde. Subieron la escalerilla y recogieron el ancla mientras miraban al paisaje pensando lo afortunados que habían sido por encontrar esa cala tal día como aquel, un día sin viento y con el cielo totalmente despejado. ¡Estuvieron de lujo!
Ahora vino el momentazo. ¡Viento en popa a toda vela! Navegaron todo el camino a Sivota a unos 7 nudos de velocidad. Preciosa sensación la de sentir el aire en la cara y escuchar las olas acariciando el barco. Qué mejor forma que pasar un 10 de Julio surcando los mares del Mar Jónico en el Mr. B? Sólo podían sentir gratitud.
Al adentrarse al puerto de Sivota, llamaron por la radio: "Mr. Bojangles here, do you copy?". Respondió un hombre que les dijo que tenían que continuar hasta el final del puerto donde verían una "red flag" y que les daría la "lazy line in Starboard". Es decir, tenían que aproximarse a una bandera roja y al llegar les darían la guía por estribor. Ellos tras mucho esforzarse por encontrar la bandera roja no la veían. Finalmente vino el hombre en el dinghy y les guió a su punto de amarre. Este atraque fue a la primera. El del día anterior sirvió de mucha experiencia.
Se ducharon en el restaurante donde había reservado Andreas para cenar. La Taverna se llamaba «12 gods» y la reserva era a las 20:30. Pidieron de entrante berenjena con feta y salsa de tomate y de segundo un pescado al grill con verduras.
¡Un día redondo!










